Tras años de formación e investigación en el sector, surge este nuevo motor de plagio vendido como herramienta y es fácil caer en la tentación de sumarse a la corriente, con el pretexto o miedo de no quedarse atrás en los avances tecnológicos. Sin embargo, hablamos de modelos que, además de haberse cimentado sobre el trabajo robado sin permiso a miles de compañeres y una vulneración flagrante de las leyes de propiedad intelectual y de privacidad de datos, no busca otra cosa que reemplazar la labor humana. O, si compramos el discurso del human in the loop, relegarla a un rol que poco o nada tiene que ver con la traducción y que ya se ha demostrado que supone un mayor esfuerzo cognitivo y una oxidación de las capacidades lingüísticas y creativas, además de venir acompañado de unas tarifas irrisorias. ¿Qué clase de proyección laboral es esa? ¿Cuántas personas creéis que se matricularán en traducción de aquí a unos años si permitimos que la automatización convierta esta profesión en una salida insostenible y precaria, cuando además el coste de la formación es cada vez más elevado? Vuestra carrera académica también pende de un hilo porque, sin alumnes, no hay titulaciones.